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República de Panamá 2018

19 de marzo, ciudad de Panamá 28 de marzo, Boquete
20 de marzo, ciudad de Panamá, el Canal 29 de marzo, Boquete
21 de marzo, ciudad de Panamá, Soberanía 30 de marzo, Boquete, Almirante, Bocas del Toro, Carenero
22 de marzo, ciudad de Panamá, El Valle de Antón 31 de marzo, Carenero, Bocas del Toro
23 de marzo, El Valle de Antón 1 de abril, Bocas del Toro
24 de marzo, El Valle de Antón 2 de abril, Santiago
25 de marzo, El Valle de Antón, Santa Fe 3 de abril, ciudad de Panamá
26 de marzo, Santa Fe 4 de abril, ciudad de Panamá
27 de marzo, Boquete Datos económicos del viaje

25 de marzo, Domingo de Ramos

    Hace una mañana soleada, muy luminosa, así que nos levantamos pronto y damos un paseo por los senderos de El Valle, con la hierba aún impregnada de rocío. Durante el paseo nos topamos con Chris, la americana que trabaja en el orquidiario, su casa tiene dimensiones de auténtica mansión, así son los americanos, todo a lo grande.
    Es hora de dejar el hotel. Atentos al cuadro que hay en recepción, un magnífico cuadro de Mejía. Salimos hacia Santa Fe a las diez y media pero al pasar junto al mercado del Valle de Antón observamos mucha actividad, hoy es Domingo de Ramos y entre los cristianos es costumbre comprar las pencas de la palma real Capira y Guararé para festejar la entrada triunfal de Jesucristo —un avatar del dios cristiano—, en Jerusalén sobre un borrico mientras extendían mantos, ramas de olivo y de palma a su paso. Marca el inicio de la Semana Santa. Parqueamos.

Sacerdote dando el último repaso la homilía


    Todo el mundo camina hacia la iglesia, la misa de once está abarrotada, incluso han colocado varios altavoces enormes en el exterior para que escuchen la misa los de fuera. En la misa de la tarde de ayer todos eran blanquitos, hoy el color que predomina es más oscuro. Ayer: pocos blancos en coches poderosos. Hoy: muchos morenos y andando. Siempre que veo estas manifestaciones religiosas me asombra la ingenuidad de la gente para creerse estas leyendas mitológicas: dioses griegos, egipcios, hindús, cristianos, mayas, aztecas, cientos de miles de dioses, todos verdaderos para el pueblo que representan. ¡Cuánta ignorancia en la época del conocimiento accesible! Claro que... ¿de verdad creen en dioses? Cuando están enfermos, ¿acuden al médico o rezan el rosario?
    Mientras hacen misa vemos un museo detrás de la iglesia. Se inauguró en 1993 y contiene exhibiciones de arte precolombino y religioso, etnografía, artesanía y geología. "Muchos años después de la explosión del volcán se formó un lago en la caldera del volcán. Los estudios indican que entre los años 25000 y 10000 AEC el nivel del lago cayó drásticamente. Luego, por erosión o colapso, se abrió una brecha donde ahora está el salto de Las Mozas y se drenó el lago creando el río Antón. En el fondo del antiguo lago se acumuló sedimento —polvo, tierra deslizada, polen de árboles y otros elementos identificados— hasta una profundidad de cincuenta y cinco metros. El pueblo está actualmente construido sobre él".
    El Garmin no tiene bien las carreteras y nos guiamos mejor por el Google Maps, que lo borda.

Río Santa María, Santa Fe

    Llegamos tarde, a las cuatro de la tarde a Santa Fe, un pueblo complicado, lleno de cuestas y revueltas, parece un laberinto. Celestino, el dueño, nos recibe. Nos llama al restaurante cambodiano Anachoreo para reservarnos una mesa para esta noche a las ocho y también le decimos que haremos con él el recorrido "Lo mejor de Santa Fe ". Más me gustaría hacer la bajada en gomón por el río pero mi mujer me reconviene, que si estoy loco, ¿no has visto los rápidos? De primera a tercera categoría. Para matarse. Por lo menos, para perder las gafas. De camino a nuestra habitación, Celes nos enseña el nido que un pájaro catana ha hecho en un lado del pasillo, en un arbusto desnudo de hojas.
   Los chitras son muy comunes en Santa Fe y suelen aparecer entre las tres y las seis de la tarde y temprano por la mañana. Es recomendable usar repelente a esas horas y mantener las puertas y ventanas cerradas. Si tienes carro nos recomiendan hacer una caminata a las cascadas de Alto de Piedra o por el camino de los Tucanes por la mañana. O subir al cerro Tute si dispones de un cuatro por cuatro, o conducir hasta las comunidades de Guabal o El Alto, visitar la cascada Bermejo o el balneario Las Trancas.
    A las ocho llegamos puntuales al restaurante cambodiano Anachoreo. Muy recomendable. Durante la cena, unas niñas, que no pueden aguantar más estar sentadas, aplastan una araña, y en cuestión de segundos, y digo segundos, las hormigas dan todo un espectáculo llevándose el cadáver como si fuera una procesión de Semana Santa, con vaivén y todo

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