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República de Hungría 2019

14 de julio, Viena 25 de julio, Graz, Viena, Bratislava
15 de julio, Viena 26 de julio, Bratislava
16 de julio, Viena, Salzburgo 27 de julio, Bratislava
17 de julio, Salzburgo 28 de julio, Budapest
18 de julio, Salzburgo 29 de julio, Budapest
19 de julio, Innsbruck 30 de julio, Budapest
20 de julio, Innsbruck 31 de julio, Budapest
21 de julio, Mondsee, St. Wolfgang 1 de agosto, Budapest, Viena
22 de julio, Bach Ischl, Hallstatt 2 de agosto, Viena
23 de julio, Eisriesenwelt, Dachstein Krippenstein3 de agosto, Viena
24 de julio, Graz Datos económicos

31 de julio, miércoles

   Para ser la capital del país, echo en falta manifestaciones reivindicativas, será que en verano lo que se tercia es disfrutar de las vacaciones. Tan solo media docena de personas han instalado unas tienda de campaña en el césped aledaño al Parlamento y muestran unas pancartas con un texto que nuestro traductor visual del celular no es capaz de descifrar del todo, creo que dice algo sobre las viviendas.
    Hoy nos vamos a visitar el Parlamento de Budapest. Tomamos el metro y en diez minutos nos plantamos en la plaza Kossuth, que honra la memoria de Lajos Kossuth (1802-1894), aristócrata que lideró un movimiento para independizar Hungría del Imperio austrohúngaro de los Habsburgo y que terminó en guerra civil, con la muerte de los Trece Mártires de Arad y Lajos Kossuth huyendo a Estados unidos. Al norte de la plaza existe un monumento en su memoria.
    La visita al Parlamento es guiada. Nos prestan unos receptores con auriculares de pésimo sonido, con bajadas de volumen y ruidos constantes en cuanto te alejas tres metros de la guía, una chica que habla un bonísimo español pero que cree que cuanto más rápido hable mejor demuestra su dominio de nuestra lengua; el caso es que se come las palabras y, a pesar de que he grabado su perorata, cuesta un horror descifrarla. El interior del parlamento es de un lujo impactante, todo reluce como el oro, lo mejor para los señores diputados. ¡Cómo no! En las elecciones del año pasado ganó la alianza entre el partido de extrema derecha Fidesz-Únión Cívica Húngara, liderado por Viktor Orbán, actual presidente, y el Partido Demócrata Cristiano. El mandato de Orban ya ha dado innumerables signos de su tendencia totalitaria y desde Bruselas ya le han advertido repetidas veces de que no está cumpliendo la legislación europea y de que el robo del dinero público alcanza niveles preocupantes.
   A continuación, transcribo aproximadamente las explicaciones de la guía:

Parlamento de Budapest

   El Parlamento húngaro se construyó entre 1885 y 1904 y fue diseñado por el arquitecto Imre Steindl, el pobre se quedó ciego y murió seis semanas antes de la inauguración. En aquellos tiempos la monarquía austrohúngara era muy poderosa y la obra fue la de mayor volumen de su época a nivel mundial. Ahora hay dos parlamentos aún más colosales: el de Rumania, inaugurado en 1997, que es el más grande del mundo, y el de Argentina, que terminó las obras en 1946.

Parlamento de Budapest

   Bueno, ya hemos llegado a la Escalera Dorada, que recibe su nombre por la abundante ornamentación de pan de oro, sobre todo, en el techo. En esta decoración se aplicaron cuarenta quilos de oro de veintitrés quilates, pero les diré que hay una gran trampa porque solamente se usó oro a partir de tres metros hacia arriba, lo que no podemos alcanzar; de tres metros hacia abajo es solo pura pintura dorada no más. La pared es una imitación de mármol, pero las columnas sí que son de mármol de verdad. Bueno, ahora continuamos por este pasillo larguísimo, que no está tapizado sino que está pintado a mano, todo él. Y según nos vamos acercando a la cúpula vamos a ver que la decoración del techo cambia: es mucho más rica, más adornada y las bóvedas se caracterizan por elementos grotescos. Me entienden bien, ¿sí? Bueno. Ustedes pueden sacar fotos tranquilamente o hacer selfis mientras yo sigo hablado. Ahora miren hacia el techo, son blasones de antiguos territorios que pertenecieron al Reino de Hungría, porque lamentablemente, como Hungría fue derrotada en la primera guerra mundial, por el Tratado de Trianón de 1920, los aliados nos impusieron la pérdida de más de la mitad de nuestro territorio con su correspondiente población.

La corona del rey Esteban

   Ahora vamos debajo de la cúpula central; aquí ya no se pueden hacer fotos porque vamos a ver lo más importante: la Sagrada Corona de nuestro primer rey, san Esteban I (997-1038), el fundador de Hungría. Casi todos los reyes húngaros después de san Esteban han sido coronados con ella, la mayoría aquí, en la iglesia de Matías, en Buda; cuando la visiten verán una réplica de la corona en el primer piso. La última coronación fue la de Carlos IV en 1916. Esta corona es el símbolo de la unión del pueblo húngaro. Pesa dos quilos. Como ven, la cruz está torcida; hay muchas leyendas y teorías pero en realidad nadie sabe lo que pasó, posiblemente sufrió un pequeño golpe durante el siglo XVII. Esta corona ha pasado todo tipo de peripecias; en 1945 los soldados americanos se la llevaron y finalmente fue devuelta por la administración Carter en 1978.

El Parlamento durante la segunda guerra mundial

   Durante la segunda guerra mundial el sótano del Parlamento funcionó como escondite para los que trabajaban aquí, dentro del edificio, y también para los que vivían en los alrededores de la plaza Lajos Kossuth; el restaurante del sótano funcionó como hospital militar. Después de la guerra se dedicó una alta suma a su restauración porque fue alcanzado por veinte bombas y trescientas granadas.

Ceniceros

   Aquí, junto a las ventanas del pasillo pueden ver unos ceniceros, verán muchos más porque la verdad es que el Parlamento está lleno de ellos; ahora solo sirven de ornato pero antes estaba muy en boga fumar puros entre los nobles y los políticos, cierto que no podían fumar dentro de la sala de sesiones, únicamente aquí, en el pasillo, que era el lugar para cotillear y fumar.

   Habrán observado que los ceniceros contienen una numeración, eso era porque cuando la sesión empezaba los políticos abandonaban aquí sus puros y los números les ayudaban a recordar dónde lo habían dejado. Si el discurso era importante podía durar dos o tres horas, decían entonces que el discurso bien valía un habano, que era el tiempo que tardaba en consumirse un buen puro cubano.

Sistema de calefacción y aire acondicionado

   El edificio tiene diecinueve ascensores, veintisiete escaleras, veintinueve entradas, diez patios interiores y casi tres mil ventanas. pero ninguna chimenea. El arquitecto no quería que el humo de las chimeneas ensuciara su querido edificio ni tampoco las esculturas, mayormente de reyes húngaros, que alberga la fachada, y se le ocurrió instalar las calderas de calefacción en un edificio del otro lado de la plaza Kossuth, ciento cincuenta metros al norte del Parlamento, y conducir el vapor de calefacción hasta los radiadores de hierro fundido y los conductos de aire del Parlamento por un sistema de tuberías que atraviesa la plaza por el subsuelo. No me digan que este arquitecto no era un genio.
    Para disminuir la temperatura durante el verano se instalaron dos piscinas de superficie en el centro de la plaza, el agua que desbordaba la piscina provocaba una cortina de agua que enfriaba una corriente de aire que era conducida mediante túneles subterráneos hasta el Parlamento. Cuando la plaza se modificó se eliminaron las piscinas, y en su lugar se instalaron grandes pozos de entrada de aire en las proximidades de las paredes. Los pozos estaban cubiertos por rejas decorativas de hierro fundido. Las conexiones del túnel no utilizadas se volvieron a abrir y se hicieron accesibles para los visitantes recientemente.

Sala del Congreso

   La Cámara Alta y la Baja son casi iguales. Entre los púlpitos se ve el blasón de Hungría, ahí tienen un retrato de María Teresa; ella fue la primera reina de la monarquía austrohúngara. En la primera fila pueden ver unas mesas cubiertas de terciopelo rojo, esas son para los ministros solamente, las de verde son para los diputados. Usan cuatro botones de diferentes colores, para el "sí", "no", "abstención" y "pedir la palabra". En el Parlamento trabajan ciento noventa y nueve diputados de la Asamblea Nacional y de otros seiscientos ayudantes. Las taquígrafas son mujeres, hay solamente un señor entre ellas, y trabajan según el método tradicional, o sea, escriben solamente con lápiz. También está aquí la oficina del Primer Ministro. El edificio está decorado con ochenta y ocho esculturas en el interior y ciento sesenta y dos en el exterior, completadas con un gran número de gárgolas y ornamentos. Ha estado en uso constante desde 1902, aún permanece en un estado ejemplar, tanto desde el punto de vista estético como técnico. Para mantener en óptimas condiciones de limpieza y funcionamiento todas las instalaciones se emplean más de ciento cincuenta personas entre electricistas, cerrajeros, hojalateros, albañiles, decoradores, techadores, tapiceros, carpinteros y limpiadores.

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