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República de Austria 2019

14 de julio, Viena 25 de julio, Graz, Viena, Bratislava
15 de julio, Viena 26 de julio, Bratislava
16 de julio, Viena, Salzburgo 27 de julio, Bratislava
17 de julio, Salzburgo 28 de julio, Budapest
18 de julio, Salzburgo 29 de julio, Budapest
19 de julio, Innsbruck 30 de julio, Budapest
20 de julio, Innsbruck 31 de julio, Budapest
21 de julio, Mondsee, St. Wolfgang 1 de agosto, Budapest, Viena
22 de julio, Bach Ischl, Hallstatt 2 de agosto, Viena
23 de julio, Werfen, Dachstein Krippenstein, Graz 3 de agosto, Viena
24 de julio, Graz Datos económicos

18 de julio, jueves

    De camino hacia la Fortaleza de Salzburgo nos topamos con el Mercado de Schrannen, alrededor de la iglesia de St. Andrä, muy bien organizado. Se remonta a 1906 y es uno de los más conocidos de Austria, junto con el Nasch y el Brunnen de Viena. Aquí vienen comerciantes de la ciudad y sus alrededores. Se celebra los jueves no festivos y abre de 5:00 a 13:00. Venden productos de alimentación como quesos, fruta, mermeladas, pan, embutidos, encurtidos, verdura y también flores y artesanías. Los precios son elevados comparados con un mercado español.

Puesto del Mercado de Schrannen

   En un puesto muy concurrido con mesas y bancos corridos nos desayunamos unas salchichas, que resultan de una calidad muy vulgar. Tenía la idea preconcebida de que en el ámbito germano las salchichas eran de mejor calidad, pero francamente, todas las que hemos probado en este viaje nos han decepcionado por "normalitas". Lo único que nos llama la atención es el tamaño de los quesos, de los panes y las variedades de grosellas, frambuesas y arándanos, no tan frecuentes ni abundantes en los mercados de nuestra tierra.
    Subimos cómodamente a la fortaleza Hohensalzburg con el tren-cremallera “Festungsbahn”. Llegar antes de las diez tiene su recompensa en el ticket Early Bird, un pequeño descuento no disponible online. El ticket básico incluye audioguía con las habitaciones interiores, sala de torturas, torre de vigilancia, el órgano "Toro de Salzburgo", el Museo de la Fortaleza, el Museo de las Marionetas, el Museo del Regimiento Rainer y el arsenal. El ticket todo incluido comprende además las Salas de la Regencia y el Teatro Mágico.
   
Fortaleza de Salzburgo

    Fue el arzobispo Gebhard quien, en 1077, ordenó construir un pequeño castillo defensivo para salvar el pellejo en caso de conflictos. Todos sus sucesores fueron ampliando y mejorando el castillo hasta alcanzar su aspecto actual, que corresponde más o menos a 1500. Era como un pequeño pueblo; hasta trescientas personas podían vivir dentro sin necesidad de depender para nada del exterior. Contaba con panadería, almacenes con vituallas, cocinas, caballerizas y hasta depósitos enterrados con agua de lluvia para resistir los asedios. El agua era su punto débil al depender de la climatología para sobrevivir. A pesar de ello, la Fortaleza nunca fue tomada, ni tan siquiera durante la sangrienta Guerra de los Campesinos de 1525, donde los labradores, mineros y burgueses, rabiosos por los impuestos que les impedía escapar de la pobreza, sitiaron al príncipe arzobispo Matthäus Lang von Wellenburg, refugiado en la Fortaleza, durante varias semanas; incluso excavaron un túnel, pero fue en vano.

Interior de la Fortaleza de Salzburgo

    La primera sala de la visita consta de una decena de maquetas que representan la evolución constructiva de la fortaleza con los años. Desde el patio central se accede a los museos. En el tercer piso encontramos las habitaciones principescas: la Sala del Príncipe, donde se dan conciertos de música clásica, el Cuarto Dorado y la Sala Dorada. Se supone que el mobiliario y la decoración de las salas son los originales, aunque restaurados, evidentemente. Especialmente impresionante es la imitación del cielo nocturno en el techo, que consiste en estrellas doradas sobre un fondo azul celeste, y la decoración de la estufa de cerámica del Cuarto Dorado.
    La sala El Mundo de las Marionetas consiste, básicamente, en unas vitrinas con dioramas que incluyen marionetas que representan sucesos históricos relacionados con Salzburgo, como el asedio a la Fortaleza durante la Guerra de los Campesinos de 1525 o a Mozart junto a su padre en el carromato que les llevó de gira por Europa; llegaron tan lejos como Londres. ¡Imagínate lo duro que tuvo que ser recorrer esas distancias por los caminos de aquella época! Otros dioramas muestran una escena costumbrista dentro del palacio Hellbrunn o las marionetas de la familia Trapp utilizadas en la representación del musical The sound of music en el Teatro de Marionetas de Salzburgo.
    Si visitas la fortaleza los domingos podrás ver a 11:45 horas, a unos músicos con instrumentos de viento tocando desde la Torre del Trompetista.
    Otra sala se dedica a los príncipes azobispos más destacados de Salzburgo y contiene unos carteles que resaltan los aspectos más relevantes de cada uno de ellos:

  • El Arzobispo Gebhard I (c. 1020-1088) fue el que comenzó la construcción de esta fortaleza y otros castillos, como el Hohenwerfen o el de Friesach. Los castillos eran edificaciones estratégicas en aquellos tiempos de luchas y conflictos. Fue la época de la querella de las investiduras, una agria disputa entre el papa romano y los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico por la autoridad en los nombramientos en la Iglesia. Gebhard I se puso de parte del papa en este conflicto.

  • Konrad I von Abensberg (c. 1075-1147) amplió la fortaleza y se construyeron nuevos edificios y hospitales. Mejoró calles y caminos. Después de un incendio, ordenó la reconstrucción de la catedral de Salzburgo. Por eso a Konrad I se le llama también el "Segundo Fundador de la Iglesia de Salzburgo".

  • Leonhard von Keutschach (1442-1519) apoyó la industria y la cultura, construyó caminos y promovió el comercio de sal y la minería de oro y plata. Durante su mandato hubo gran prosperidad y Leonhard pudo ampliar la Fortaleza con estancias como el Salón Dorado y la Cámara Dorada.

  • El ausgsburgo Matthäus Lang von Wellenburg (1468-1540) se convirtió en príncipe arzobispo de Salzburgo en el año 1519, en la época de la Reforma protestante del teólogo Martín Lutero (1483-1546), un movimiento para renovar la Iglesia. Matthäus no quería reformas, a él le iban bien las cosas como estaban, así que usó la violencia contra aquellos que querían cambiarlas. También luchó contra los agricultores y los mineros que asediaron la fortaleza en protesta a los altos impuestos que los mantenían en la pobreza. Tras firmar un acuerdo de paz con los campesinos rebeldes, los traicionó.

  • Wolf Dietrich von Raitenau (1559-1617) fue trascendental para el arte y la arquitectura de Salzburgo. Construyó la Nueva y Vieja Residencia, el Palacio de Mirabell y demolió muchos edificios medievales para hacer de Salzburgo una ciudad moderna, una segunda Roma, de acuerdo con los canones del Barroco, con grandes plazas y edificios deslumbrantes. Un conflicto con Baviera puso fin a su gobierno; Wolf Dietrich fue arrestado por su sobrino y encarcelado hasta su muerte en la Fortaleza. Sus restos descansan en el cementerio San Sebastián de Salzburgo.

  • Max Gandolf von Kuenburg (1622-1687) mostró un alto grado de intolerancia con los protestantes y los expulsó. Defendió a ultranza la tradición de la Iglesia católica. Fue un gran nepotista. Emitió ordenanzas para mantener limpia Salzburgo y creó el Reglamento de Limosnas por el cual solo las personas muy viejas y enfermas podían mendigar mediante inscripción en el ayuntamiento. Combatió las bandas de mendigos con tal dureza que durante su mandato se ejecutaron a cientos de menesterosos bajo la apariencia de caza de brujas, la mayor parte niños y adolescentes. Murió con sesenta y cuatro años y está enterrado en la catedral.

  • Franz Anton von Harrach (1665–1727). Gobernador benevolente, afable y popular. Le gustaba la pompa y agrandó y renovó el Palacio Mirabell y la Residencia en estilo barroco tardio. Se preocupó de promocionar los negocios y el comercio. Sus restos descansan en la cripta de la catedral.

        Nada menos que seis salas están dedicadas a la historia del Regimiento de Infantería imperial y real número 59, desde su formación en 1682 hasta su disolución en 1918, coincidiendo con el fin de la primera guerra mundial. También es conocido como Regimiento Archiduque Rainer; el apelativo "Rainer" viene del archiduque Raniero Fernando de Austria (1827-1913), que era su coronel propietario. Lucharon durante el asedio otomano a Viena, en la guerra de sucesión española del lado de la Casa de Habsburgo, en los Balcanes, contra Francia en las guerras napoleónicas, en Sicilia contra España, contra Garibaldi, en la guerra de sucesión polaca, en la sangrienta batalla de Solferino contra Francia e Italia, en la primera guerra mundial contra los rusos y muchísimas batallas más. Una vez que el Principado de Salzburgo se integró en Austria en 1816, esta Fortaleza sirvió como guarnición para parte del regimiento.

    Recreación de una sala de comunicaciones de la primera guerra mundial

        Los objetos mostrados en este museo han sido recogidos por ex-soldados y oficiales del propio regimiento y se abrió al público en 1924. En 1999 se lanzó la asociación musical "Banda de música tradicional de K. u. k. Regimiento de infantería "Archiduque Rainer" No. 59" con el apoyo de la ciudad para mantener la vieja tradición austriaca de música de metales. La banda cuenta con más de cincuenta músicos activos, principalmente de la ciudad y el estado de Salzburgo. Suelen aparece en Salzburgo y sus alrededores frecuentemente y también en festivales europeos.
        Otra sala se dedica a mostrar algunos juegos típicos de la Edad Media. Los juegos que implicaban perseguirse y atraparse eran muy populares. La gente usaba objetos cotidianos para jugar, por ejemplo, ollas, cucharas y aros de barril, también dados, campanas, silbatos y figurillas. Se jugaba a las tabas, al diábolo, a las canicas, a la chueca, al trompo, al dominó, el alquerque. Los juguetes estaban hechos de madera, huesos, piedra y vidrio. El ajedrez era un juego especial, lo jugaban principalmente los nobles y la aristocracia; fue parte de la educación de caballeros y personas de la corte.
        Durante la tarea de restauración de la Fortaleza salieron a la luz antiguos muros, decoraciones y arcos que estaban ocultos tras paredes de mampostería y que ahora se han dejado al descubierto. También se muestran vitrinas con pistolas y trabucos de pólvora, piezas de artillería, armaduras, cascos, lanzas, espadas, no hay que olvidar que la función principal de esta fortaleza era el refugio y la defensa en caso de ataques.
        Pasamos por la cocina de la Fortaleza. Aquí nos explican cómo se cocinaba en la Edad Media: sobre un fuego se colocaba una olla o caldero grande donde se metía la comida. Algunas comidas comunes en la Edad Media fueron guisos, gachas y sopas. Se comía pan en la comida. Para endulzar la comida se recurría a la fruta porque en la Edad Media la miel y el azúcar eran muy caros. Como condimentos se usaban la sal, el vinagre, la salvia, el perejil, las semillas de eneldo y alcaravea, la menta, hinojo y anís. Las especias que venían de Oriente eran muy caras.
       Veamos ahora una receta para el "repollo en vinagre": Hierve las cabezas de repollo blanco. Toma dos partes de mostaza y una parte de miel, mézclalo con vino, sazona con suficientes semillas de alcaravea y anís, agrega la col hervida y sírvela fría.

  •     La vista de Salzburgo desde lo alto de la Fortaleza es magnífica; comprobamos que aquí no se utiliza la teja árabe sino los tejados de chapa de zinc, mucho más complicados y delicados de instalar que los de teja, ya que son muy sensibles a la temperatura, la corrosión y otros factores. Nos ha llamado la atención que un camposanto cercano es muy visitado por los turistas, se trata del Cementerio de San Pedro, el más antiguo de Salzburgo. Abandonamos la Fortaleza, donde preparan un pequeño escenario para un concierto, y bajamos hacia el cementerio, situado justo al lado de la entrada al funicular. La mayoría de las tumbas están bien cuidadas, son como un pequeño jardín en miniatura, con diferente flores y decoración. Algunas tumbas cuentan con lápidas, otras, con un cartel y un enrejado que me imagino no es el original porque ningún forjado de hierro aguanta a la intemperie tantos siglos.

    Cementerio de San Pedro

        Probablemente, el Cementerio de San Pedro tenga la misma edad que el monasterio aledaño, construido alrededor del año 700. Su fin era dar morada eterna a los curas del monasterio. El derecho a entierro lo concedió el príncipe arzobispo Konrad I von Abensberg en 1139. La lápida más antigua es la del abad Dietmar († 1288) y la más antigua con escudo familiar data de 1300, ambas están a buen recaudo en el claustro del monasterio. En 1878, el cementerio municipal pasó a ser el cementerio de la ciudad y el de San Pedro se cerró.
        Para 1900 ya estaba muy deteriorado y en 1930, algunos propietarios de tumbas y los curas del propio monasterio tomaron la iniciativa de limpiarlo y adecentarlo. Lo dejaron tan bien que el magistrado de la ciudad reconoció este esfuerzo y permitió nuevos entierros. Hoy se pueden ver lápidas incluso de 2011.

    Cementerio de San Pedro, Salzburgo

        Aquí se enterraron a muchos personajes destacados como Maria Anna “Nannerl” Mozart, hermana mayor de Amadeus; Ignatz Anton von Weise, libretista de Amadeus; el compositor Michael Haydn, hermano menor de Joseph Haydn; Franz Biber, compositor; Santino Solari, arquitecto de la catedral y del palacio Hellbrunn, etc.
        Hay siete tumbas juntas que nos llaman la atención, pertenecen a la familia Stumpfögger. Sebastian Stumpfögger fue un maestro albañil de talento que murió en 1749 y trabajó en muchos edificios emblemáticos de la ciudad. Tuvo veintiún hijos y descansa junto a sus cuatro mujeres, lo que da una idea de la alta mortalidad como consecuencia de las complicaciones de la época al dar a luz. Las otras dos recuerdan a los padres de Sebastian.
        En Austria, cuando alguien muere, sus órganos son donados para trasplantes, a no ser que se diga lo contrario.

        Cruzamos el río Salzach por la pasarela peatonal Makartsteg, repleta de candados del amor; la tradición dice que el candado se cierra y la llave se tira al río. El nombre Makartsteg viene de Hans Makart, un pintor muy relevante nacido en 1840 en Salzburgo. El puente original data de 1904; el actual se inauguró en el verano de 2001, ante veinte mil personas, con un espectáculo de acróbatas y fuegos artificiales. El concurso se convocó a nivel europeo y ¡mira qué casualidad!, lo ganó un estudio de arquitectura de Salzburgo.

    Candados del amor sobre la pasarela peatonal Makarsteg

        Dejamos a la derecha la plaza Makart donde se encuentra un edificio donde vivió Mozart y su familia; la vivienda era conocida como la Casa del Maestro de Danza, porque allí se daban clases de baile a la aristocracia. Una bomba durante la segunda guerra mundial lo destruyó casi por completo. Justo al lado, una placa en la fachada conmemora que allí nació el físico Christian Doppler, quien descubrió, en 1842, que las frecuencias de las ondas sonoras varían cuando el emisor o el receptor está en movimiento, lo que permitió a Georges Lemaître descubrir que el universo está en expansión, contradiciendo la constante cosmológica de Einstein.
        Llegamos a nuestro destino, el Palacio Mirabell. Veamos la historia relacionada con este edificio:

    Palacio Mirabell

        El príncipe arzobispo católico Wolf Dietrich von Raitenau (1559-1617), hijo de una nieta del papa Pío IV, gobernó Salzburgo entre 1587 y 1612. En una fiesta conoció a Salomé Alt, nieta de un ex-alcalde de Salzburgo, y enseguida se convirtieron en amantes. Él tenía treinta y cuatro años y ella veinticinco cuando tuvieron su primer vástago. Le siguieron catorce más, todos ilegítimos porque el papa nunca les concedió una dispensa para casarse. En 1606 comenzaron las obras de este palacio para él y su amante, al que llamó Altenau y a Salomé le concedió el título nobiliario von Altenau.
        En 1611, Wolf Dietrich entró en una feroz disputa con su poderoso vecino, el duque Maximiliano I de Baviera y fue abandonado por el Capítulo de la catedral y por Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Huyó de Salzburgo pero fue capturado en su huida, depuesto y encarcelado de por vida en la Fortaleza por su sucesor, su primo Mark Sittich von Hohenems, quien echó a Salomé y a toda su familia del palacio y, para borrar completamente la memoria de su predecesor, cambió el nombre del palacio por Mirabell (mirada bella o algo así). Salomé se retiró a Wels, en Austria, y aunque logró cartearse en secreto con Wolf Dietrich, nunca más se volvieron a ver.
        Durante la regencia del príncipe arzobispo Franz Anton von Harrach (1665–1727), el maestro de obras Lukas von Hildebrandt recibió el encargo de su ampliación y renovación en estilo barroco tardío. En 1818, un incendio que devastó la ciudad, daño el palacio y fue reconstruido en estilo clasicista por el arquitecto Johann Georg Hagenauer, perdiendo gran parte de elementos barrocos. Afortunadamente, la fachada del patio con orientación oeste y la fachada del jardín en el oeste se conservaron en gran medida en este estilo.

    Jardines del palacio Mirabel

        En este palacio nació en 1815 Otto I de Baviera, futuro rey de Grecia. Antes de 1849, el padre del pintor Hans Makart trabajó aquí como supervisor de sala. El palacio se convirtió en una propiedad imperial, pero por lo general, apenas se usaba. De 1851 a 1863, el príncipe arzobispo y cardenal Maximilian Joseph von Tarnóczy residió en este palacio. El anciano sacerdote capuchino y héroe de la libertad, el tirolés Joachim Haspinger (1776 – 1858), pasó sus últimos cuatro años aquí, en un apartamento en la planta baja.
        En 1870, el Palacio Mirabell, junto con el Kapuzinerberg, pasó a ser propiedad de la ciudad de Salzburgo por un precio de compra de 216.260 florines. El emperador había entregado los jardines de Mirabell a la ciudad dos años antes. Entre 1947 y 1950 se establecieron las oficinas del alcalde y sus diputados, así como la administración municipal y algunos departamentos municipales. Hasta 2008, la biblioteca de la ciudad también se encontraba aquí.

        La plaza de Mozart está presidida por una estatua del músico; a los salzburgueses no les gusta, dicen que se parece en nada al genial músico. La plaza aledaña, la de la Residencia, fue un lugar muy popular de ejecución durante la caza de brujas de finales del siglo XVI, aquí la Iglesia quemó a cientos de personas, mayormente niños, incluso de tres años, y adolescentes cuyo mayor pecado era la mendicidad.

    Juicio de brujas de Salzburgo o el juicio del mago Jackl

        La sala de torturas de la Fortaleza no parece bien surtida: la típica silla con clavos, la rueda, látigos de acero y de cuero y poco más. La tortura fue un método habitual para obtener confesiones durante el Renacimiento, se aplicaba cuando ya había otras pruebas que apuntaban a la culpabilidad del reo, una "ayudita" para facilitar la confesión. También era normal torturar a los condenados para que delataran a sus cómplices. Muchos inocentes salieron de los juicios "tocados" en su salud de por vida. A los condenados por calumnias se les hacía llevar unas máscaras metálicas. La tortura fue promovida por el propio papa para luchar contra la herejía mediante la bula Ad extirpanda de 1252, que permitía además quedarse con parte de las propiedades de los condenados. También estaba permitida la mentira, es decir, prometer al reo que si confesaba no se le torturaría o ejecutaría.
        Entre 1675 y 1690 se llevó a cabo el juicio más famoso de Salzburgo, el conocido como proceso contra el brujo Jackl, un macro juicio donde se acusaron de brujería a 198 personas de todas las edades que tenían un denominador común: eran pobres. Ocurrió bajo el gobierno del príncipe arzobispo Max Gandolf von Kuenburg, un hombre obsesionado con la limpieza de Salzburgo y ¡vaya si la limpió! Estos sucesos aparecen en documentos guardados en Munich y Salzburgo, donde se detallan hasta los interrogatorios realizados.
    Sala de torturas de la Fortaleza
        La cosa sucedió así: alrededor de la enfermería de Golling se denunciaban robos frecuentes y los aguaciles arrestaron a la señora Barbara Koller como sospechosa. Bajo la tortura del pellizcador de hierro confesó que su hijo de veinte años, Paul Jacob Koller, hablaba con Lucifer. Inmediatamente se emitió una orden de captura ofreciendo seiscientos florines por su arresto. El siguiente arrestado fue el mendigo Dionysos Feldner, un niño discapacitado de doce años que pertenecía a la pandilla de Jackl. El niño confesó que Jackl era el líder y que les enseñaba magia negra. Esto condujo a arrestos masivos de chavales, la mayoría con edades entre nueve y catorce años, que habían pertenecido o pertenecían a la pandilla de Jackl. Bajo la amenaza de los hierros candentes, aseguraron que Jackl tenía el poder de hacerse invisible y hechizar a las ratas. Le describieron como un asesino cruel; su leyenda creció tanto que los aguaciles le temían y evitaron capturarlo. Se convirtió en el brujo más famoso de Salzburgo y jamás fue atrapado.
        Los mendigos acusados fueron retenidos en la Torre de las Brujas de Salzburgo debido al hacinamiento de las cárceles. Esta torre fue parcialmente destruida por una bomba en 1944 y demolida después de la guerra.
        El resultado del juicio fue 139 personas torturadas, ejecutadas y quemadas, algunas vivas. Seis murieron en prisión y unas pocas lograron fugarse. Lo más terrible fue la edad de los ejecutados: treinta y nueve niños entre diez y catorce años, cincuenta y tres adolescentes y otras veintiuna personas de edad desconocida. Ciento trece varones, y todos, menos dos, eran mendigos. El más joven fue Hannerl, de diez años, y el mayor, Margarethe Reinberg, de ochenta años. Fueron acusados de todos los males posibles, hasta del mal tiempo de los años anteriores. Barbara Koller fue finalmente estrangulada y quemada públicamente. Casi todas las ejecuciones tuvieron lugar en Salzburgo-Gneis. Mientras que ninguna cruz ni monumento recuerda estas ejecuciones, el arzobispo Max Gandolf von Kuenburg cuenta con una capilla en la mismísima catedral.
        Estas ejecuciones no fueron las últimas, la Iglesia continuó con la caza de brujas. La última víctima fue Maria Pauer, una muchacha de dieciséis años torturada y quemada viva en Salzburgo en 1750.
        El papa Pío VII prohibió la tortura seis siglos después de su inicio, en 1816, con otra bula. ¿Pero cómo es que se retractaron, no se suele decir que el papa es infalible y lo que dice va a misa? Sí, pero solo a partir de 1870. Antes no.
        El 18 de junio de 2009, el arzobispo de Salzburgo Alois Kothgasser emitió una declaración sobre el juicio de brujas contra Maria Pauer en la que describió la sentencia como "asesinato judicial" y "crimen horrible" y le pidió a "Dios y al pueblo, perdón por esta atrocidad".


        Lo que hacemos muchos turistas es recorrer las calles principales: la Getraidegasse, la Griesgasse, la Rainerstrasse, etc., sin embargo, es quizá más interesante pasear también por los callejones perpendiculares a las calles principales, mucho más estrechos y a menudo, cubiertos, porque son galerías; hay docenas de ellos, algunos desembocan en placitas y rincones encantadores. Si eres de posibles igual te interesan los escaparates del Schmuck Passage, que cuenta con unas cuantas joyerías esplendorosas.
        Si hubiéramos tenido más tiempo, hubiera estado bien visitar el palacio de Hellbrunn y sus jardines, ocho kilómetros al sur de Salzburgo. Fue un capricho del príncipe arzobispo Markus Sittikus y diseñado por Santino Solari, el mismo que proyectó la Catedral de Salzburgo. Es un escenario muy popular para bodas civiles. También nos hubiera gustado ver la iglesia St. Maximilian Kajetaner que dicen que cuenta con una réplica de la Scala Santa de la basílica de San Juan de Letrán.
        Como curiosidad, en Salzburgo vive Dietrich Mateschitz, el fundador en 1982 de la marca de bebidas energizantes Red Bull.

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